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Max Verstappen y su futuro, el tema del momento en F1

El neerlandés no ocultó su fastidio con el nuevo reglamento, Red Bull no le dio un auto competitivo, se anunció la salida de GianPiero Lambiase, la sangría en Milton Keynes no cesa… Su continuidad en el Mundial está en danza.

No importa quién tenga el 1 pintado en su auto o qué equipo domine en Fórmula 1, siempre Max Verstappen será noticia y el piloto más seguido de la actualidad. Sus éxitos y formas de plantar postura ante temas de cualquier índole ponen siempre al tetracampeón en el centro de atención. Con apenas 28 años acumula 236 carreras, cuatro títulos, 71 victorias, 48 pole positions y 127 podios. El 15 de mayo cumplirá diez años de su debut en Red Bull, equipo en el que desembarcó después de 23 carreras en Toro Rosso para ocupar la butaca del degradado Daniil Kvyat. Mejor no podía ser su estreno con el team de Milton Keynes: ganó el GP de España que quedó en el recuerdo por la eliminación de los dos Mercedes por el toque entre sus pilotos, Nico Rosberg y Lewis Hamilton. Por estos días, la gran duda pasa por la continuidad de Max en el Mundial.

No se trata de un tema de contrato: su vínculo con la escudería de las bebidas energizantes se termina al cierre del campeonato 2028. Su posible salida de Red Bull fue uno de los temas más candentes de 2025, en momentos en los que el RB21 lejos estaba de competir contra los poderosos McLaren. La levantada de la parte final del año y la batalla por la corona hasta el final, solaparon las dudas y congelaron el coqueteo con Mercedes-Benz. Verstappen es la debilidad de Toto Wolff, el director de las Flechas de Plata, tanto que el austríaco fue el factótum que acercó a Max a un auto de la estrella para cumplir sus ganas de correr en GT3 en Nürburgring.

Tal vez el futuro de Max sea la mudanza a Mercedes. ¿Se imaginan una dupla Kimi Antonelli-Verstappen? Sin embargo, también está la chance de que decida dejar el Mundial. Tal vez definitivo, quizás por un sabático 2027. El neerlandés ya dijo varias veces que no se ve a los cuarenta y tantos en F1 como Fernando Alonso o Lewis Hamilton. No quiere eso. Hasta llegó a decir que correrá mientras se divierta y ahí surge la arista principal de estos días: Max no se divierte con el nuevo reglamento técnico.

La forma de manejar de los pilotos debió cambiar. Ya no se puede buscar el límite, porque se descarga la bendita batería. Por eso, Max presionó más para correr en GT3, porque es allí donde siente que hace su trabajo original de piloto, no tiene que gestionar energías, girando más lento para no perder potencia. A eso se le suma que Verstappen vivió un recambio enorme puertas adentro de Red Bull. En diez años cualquier empresa tiene variación en los nombres, pero en Milton Keynes fue de cabo a rabo y a la lista se sumará más temprano que tarde nada menos que GainPiero Lambiase, su ingeniero de pista desde aquel GP de España, quien, con el tiempo, se convirtió en su mano derecha y amigo. El ingeniero se irá a McLaren, a más tardar, en 2028, aunque es probable que su salida de Red Bull se adelante.

Un rápido repaso de Red Bull 2016 en comparación con Red Bull 2026 muestra la profunda renovación que hubo. De entrada, ya no está Dietrich Mateschitz, el padre de Red Bull empresa, quien falleció en 2022. Hoy el manejo de todo quedó dividido y es Oliver Mintzlaff quien asumió el control de la escudería. Christian Horner era el director del equipo cuando llegó Max, pero el inglés fue despedido en 2025 y su puesto lo ocupó Laurent Mekies. Probablemente la salida de Horner sea la que menos lamentó Max, quizás, hasta la disfrutó.

También se fue Helmut Marko, el consejero del team y hombre de escucha permanente de Max. El grupo técnico de Red Bull en 2016 estaba encabezado por Adrian Newey, quien era secundado por Rob Marshall, Paul Monaghan, Rob Gray, Steve Winstanley, David Worner, Pierre Waché, Dan Fallows y Craig Skinner. De todo ese grupo que Max conoció, solo quedan Waché, quien fue ascendido a director técnico, y Monaghan. En la gestión deportiva estaba Jonathan Wheatley, quien se fue a Sauber en 2025 y comenzó como director de Audi en 2026, aunque presentó su renuncia después del GP de China.

¿Qué tanto afectará la salida de Lambiase a Max? Alguna vez dijo que, si su ingeniero se retirara, él dejaría la F1. Es cierto, fue hace tiempo y era más chico. Y papá Jos dijo que estaban al tanto de la oferta que tenía Lambiase desde Woking y que lo alentaran a que la tomara. Pero no hay que soslayar algo importante: Verstappen no está conforme con este nuevo Mundial y se encuentra en un equipo en que la sangría de aquellas caras que vio cuando llegó por primera vez hace diez años no se detiene. Mekies mostró muñeca para contenerlo y retenerlo en 2025. La situación con Horner era muy tirante y el francés, con pasado en Ferrari, descomprimió todo. Pero llegó el reglamento 2026 y se cumplió su vaticinio: el tetracampeón había anticipado un año y medio atrás todos los males contra los que se enfrentaría la normativa.

Verstappen es el piloto mejor pago de F1con 70 millones de dólares, diez por encima de su escolta en el ranking, Lewis Hamilton. Pero el dinero no es algo que le tuerza su pensamiento. Solo Max sabe cuál será su futuro. El contrato que lo vincula con Red Bull está lleno de cláusulas, como ocurre con todos los pilotos. En algunos casos, están mayormente a favor de los equipos. En otros, como Max, los ítems están más para el lado de los pilotos. La falta de competitividad de su RB22 es uno de los puntos que pueden liberarlo. ¿Cumplirá su contrato hasta 2028? ¿Se irá a Mercedes? ¿Tirará todo por la borda a fin del actual ejercicio y se irá a correr torneos europeos de GT3 a pistas a las que llegue en un rato de viaje con su jet y pueda volver a casa para estar con Lily, su hija que cumplirá un año el 1º de mayo? Verstappen es el dueño de su futuro y la novela de 2026 será qué hará Max en 2027. El juego está abierto.