En los incontables recuerdos de su infancia, Memo Rojas Jr. no olvida las historias que su papá le contaba sobre las carreras de autos. Era lo habitual en la casa del 'Campeonísimo' del automovilismo mexicano. Pero de todas esas anécdotas había unas más especiales que otras y esas eran las 24 Horas de Le Mans.
Este fin de semana, el mexicano comenzará su propia historia en la carrera de resistencia más famosa del automovilismo mundial y cumplirá una de las asignaturas que tenía en su lista de pendientes.
A bordo de un Ligier-Nissan, marcado con el número 41, Memo junto con sus coequiperos, los franceses Julien Canal y Nathanael Berthon, arrancará desde la posición 19 de los LMP2.
"Estoy muy emocionado de mis primeras 24 Horas de Le Mans... esta carrera estaba en mi lista de pendientes desde hace mucho tiempo por muchos motivos. Primero por mi padre, porque crecí escuchando historias de Le Mans desde niño, mi padre corrió esta carrera hace muchos años, en los 70, y crecí con historias increíbles de Le Mans.
"Segundo, al haber ganado las 24 Horas de Daytona me puse como meta que alguna vez tendría que correr Le Mans y ojalá también (pueda) pelear por la victoria. Y pues (estoy) contento de que se esté haciendo realidad en esta ocasión", comentó Memo desde Le Mans.
Y es que las carreras de resistencia no son un tema nuevo para Rojas, pues en la última década participó en este tipo de carreras con resultados sobresalientes: fue cuatro veces campeón de la desaparecida Grand-Am, ganó en tres ocasiones las 24 Horas de Daytona y una vez las 12 Horas de Sebring.
Para su debut en las 24 de Le Mans, una de las tres joyas de la corona del automovilismo de resistencia, junto con Daytona y Sebring, Memo aspira a subir al podio y tener la oportunidad de pelear por el triunfo en su categoría.
No será fácil por el elevado nivel competitivo y porque el Circuito de la Sarthe, de 13.629 kilómetros, es exigente y demandante mentalmente.
"(Le Mans) Físicamente es igual de demandante que cualquier otra carrera de 24 horas, lo que puede ser un poquito más demandante es mentalmente porque la vuelta es muy larga, es una pista muy complicada, las velocidades son muy altas y tus márgenes de error son más pequeños que en otras pistas. Hay que tener un nivel de concentración todavía más alto y eso hace que mentalmente el desgaste sea mayor".
Y las cambiantes condiciones del clima también serán un factor determinante pues se elevan los riesgos y las posibilidades de cometer errores.
"La pista es impresionante... las velocidades a las que andas, la combinación de curvas rápidas, en general vas a muy alta velocidad. En Daytona vas rápido en las rectas, pero las curvas son lentas y aquí en Le Mans vas a altas velocidades todo el tiempo, entonces en las curvas rápidas cualquier descuido o parpadeo te puede costar".
