Liverpool: Slot y Luis Díaz, la historia de una reconversión que valió un título

Liverpool tomó la decisión de cortar el ciclo de Arne Slot frente al equipo tras una dura segunda temporada en la que estuvo muy lejos de replicar el nivel de la primera, en la que salió campeón de la Premier League con la presencia del colombiano Luis Díaz, con quien formó una relación en la que ambos salieron beneficiados.

Lucho Díaz ya no es parte de Liverpool desde hace ya un año. Partió rumbo a Alemania, donde lo esperó un Bayern Munich que fue récord y con el que obtuvo tres títulos en su primera temporada de acción.

Pero antes de esto, Díaz vivió meses fundamentales en Inglaterra bajo las órdenes de Arne Slot, quien le pudo sacar el máximo provecho al colombiano. Así, Díaz consiguió sus mejores números en su carrera (antes del salto a Alemania), aportando un total de 17 goles y 5 asistencias en 50 partidos. Le alcanzó para conquistar un título con el neerlandés, justo el último que le restaba en el ámbito local para poder partir en paz hacia un nuevo destino.

Con Slot, Díaz brilló en la ofensiva de Liverpool. Sí, el arma principal fue Mohamed Salah, quien se encargó de liderar el equipo al título con una temporada magnífica en la que se llevó todos los galardones. Sin embargo, la presencia de Lucho fue mucho más importante que solo en lo numérico.

La reconversión de Luis Díaz: el secreto de Slot para hacer triunfar una nómina sin muchas novedades

El entrenador tomó un equipo que venía de una temporada desgarradora. Sin títulos, con un recambio ausente y con ciclos que parecían terminados, Slot tomó el desafío de hacer renacer a Liverpool en su primer año, una misión compleja que ni el mismísimo Jurgen Klopp pudo cumplir.

Contra todo pronóstico, lo logró aún con un escueto mercado en el que no pudo incorporar mucho. Solamente llegó Federico Chiesa, pero el entrendaor hizo un movimiento clave: le dio más minutos a Ryan Gravenberch, convirtiéndolo en el eje de un mediocampo con hambre y dinámico, acompañado de Alexis Mac Allister y Dominik Szboszlai.

En el frente de ataque, la cosa estaba más comlplicada. Sí, Salah era una fija y había opciones por fuera del otro costado, con Díaz y Gakpo peleando por su lugar. Sin embargo, en zona central no existía un puesto asegurado.

Darwin Núñez estaba en baja y su continuidad en los Reds parecía compleja desde el comienzo. Por otro lado, Diogo Jota batalló contra múltiples lesiones que lo dejaron fuera constantemente y que evitó que tomara ritmo de juego.

Con esto sobre la mesa, Arne Slot tomó la decisión de modificar la posición de Luis Díaz, uno de sus hombres más peligrosos. Optó por colocarlo como centrodelantero, un puesto en el que no era recurrente observar a Lucho pero en el que no desentonó.

No era un '9' clásico, potente y que destacaba por su poderío físico. Pero Lucho se combinaba a la perfección con Mohamed Salah y su velocidad era clave para romper líneas con facilidad.

Su primer partido de titular como centrodelantero no podría haber sido mejor. Fue ante Leverkusen en la Champions League y Díaz respondió con tres goles, el primer triplete en el Viejo Continente.

A partir de allí, el extremo apareció en múltiples ocasiones por dentro. También destacó con doblete ante Tottenham y con un golazo contra West Ham en el abultado triunfo 5-0

En el tramo final de la Premier, Díaz marcó 4 goles en 8 partidos. Ante Tottenham, en la jornada 34, anotó el 1-1 parcial para el posterior triungo 5-1 que fue determinante para sellar el título de campeón. Unas semanas más adelante, le convirtió a Arsenal para cerrar con broche de oro.

El adiós y despedida de una dupla

Después de los festejos, Slot y Díaz dividieron caminos. Lucho no llegó a un acuerdo para la mejora salarial que pretendía y los Reds terminaron vendiéndolo por una buena cifra a Bayern, que pagó aproximadamente 75 millones de euros por el colombiano.

Así llegó a su final la relación con el entrenador neerlandés, que posteriormente lamentó la salida de Díaz y que terminó sufriendo el impacto de su ida hacia Alemania.

Slot lo mejoró y Díaz aprovechó el contexto. Se marchó a Bayern con una temporada magnífica que le permitió mejorar, convirtiéndose en un definidor mucho más clínico en los momentos decisivos. Para el neerlandés, el aporte colombiano significó su primer título con pocos meses en el cargo.

Una relación que terminó en win-win para Liverpool.