La escudería instaló el Cadillac Countdown Box en Times Square Nueva York y revelará el diseño de su auto durante el Super Bowl.
Una estructura cromada con vidrio esmerilado apareció este viernes en pleno corazón de Manhattan, y dentro de ella descansa una réplica del monoplaza que Sergio Pérez y Valtteri Bottas pilotarán en la temporada 2026 de Fórmula 1.
El Cadillac Countdown Box, instalado en Times Square del 6 al 9 de febrero, es la pieza central de una campaña de lanzamiento que conecta el escenario más transitado de Estados Unidos con el evento televisivo más visto del país: el Super Bowl LX.
La mecánica es tan ambiciosa como simbólica. El exterior solo deja ver siluetas del auto, mientras un reloj digital gigante marca la cuenta regresiva hacia el comercial de 30 segundos que se emitirá durante el último cuarto del partido entre los New England Patriots y los Seattle Seahawks este domingo 8 de febrero. Inmediatamente después de la transmisión, el vidrio se "descongelará" para revelar la decoración inaugural ante los transeúntes neoyorquinos.
"No hay carrera de F1 en Nueva York, así que estamos colocando el auto en lo que es esencialmente el cruce global del mundo", explicó Ahmed Iqbal, Chief Marketing Officer de Cadillac F1.
La realidad es que la apuesta va más allá de lo estético: el spot televisivo, producido por la agencia Translation y sin cameos de celebridades, busca posicionar a Cadillac como "America's new home team" ante una audiencia de decenas de millones que quizás nunca ha sintonizado una carrera.
El teaser publicado el 1 de febrero ya marcó el tono: un fragmento del discurso de JFK en Rice University en 1962, ”We choose to go to the Moon” sobre imágenes de un paisaje desolado con un escenario en el centro. Dan Towriss, CEO de Cadillac F1, lo resumió con la misma claridad con la que su equipo completó 146 vueltas en el shakedown de Barcelona bajo una decoración de camuflaje negro: "No entramos a la Fórmula 1 para parecernos a los demás". El domingo sabremos exactamente a qué se refiere.
