La escalada en la región y la tensión de guerra puso el ojo en los Grandes Premios de Baréin y Arabia Saudita y en la forma de llegada de los integrantes del paddock a Australia para la primera ronda del 2026.
La tensión en la región de Oriente Medio está en su momento más álgido desde el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel a Irán y la respuesta de la República Islámica, que bombardeó zonas de Arabia Saudita, Baréin y Qatar. La situación puso en alerta a FIA y Fórmula 1 porque el 12 de abril se disputará el GP de Baréin y siete días después el de Arabia Saudita en Jeddah.
De hecho, este sábado y domingo, Pirelli tenía previsto un test de neumáticos con McLaren y Mercedes, que debió se cancelado y los integrantes de los equipos que estaban en Sakhir buscaban la forma de salir de Baréin porque el espacio aéreo estaba cerrado.
“Nuestras próximas tres carreras son en Australia, China y Japón, no en Medio Oriente; esas carreras no se realizarán hasta dentro de varias semanas. Como siempre, seguimos de cerca cualquier situación como esta y trabajamos en estrecha colaboración con las autoridades pertinentes”, comunicó FOM en declaraciones que recoge el sitio PlanteF1.
Por otro lado, personal habitual del paddock de F1 se aprestaba a viajar a Australia para la primera fecha del próximo fin de semana y tuvieron inconvenientes porque los vueltos desde Europa a Oceanía suelen hacer escala en Doha, Dubai o Abu Dhabi. Por eso, se buscaban alternativas.
