El exdirector de Red Bull habló en una entrevista sobre en qué situación le gustaría volver a Fórmula 1 y marcó a la Scuderia.
El 9 de julio de 2025 el mundo de F1 vivió un cimbronazo: Christian Horner era cesanteado por Red Bull en su cargo de director del equipo después de 20 años en el cargo. Bajo la tutele del expiloto inglés, el equipo de las bebidas energizantes ganó seis títulos de Constructores y ocho de pilotos. Desde que quedó desempleado, el nombre del marido de Geri Halliwell sonó en varias ocasiones con supuestos retornos rimbombantes, desde la compra del 24% del paquete accionario de Alpine que están en poder de Otro Capital hasta la posibilidad de encabezar un posible desembarco de la marca china BYD en el Mundial. Eso de dirigir una escudería parecía algo terminado en la vida del británico, pero…
En una reciente entrevista a The Times, Horner envió un mensaje que puede tener eco en el futuro. “Siempre he sido un simple empleado. Pasé 21 años sentado en el muro de boxes y no necesito volver a hacerlo. En este momento de mi vida, solo hay un equipo en el que aceptaría no tener participación accionaria y es Ferrari. Es la marca más importante de la Fórmula 1. Es el sueño. Y se podría decirse que es el gigante dormido de la F1”, disparó el expope de Red Bull.
Las declaraciones de Horner llegan en momentos en los que Frédéric Vasseur, actual director de la Scuderia, está en la picota. La lejanía de la Rossa en la lucha por el campeonato 2026 en el estreno de la nueva normativa técnica pone en jaque al francés, quien renovó su contrato en julio de año pasado, casi al unísono que se daba la salida de Horner de Red Bull. En los últimos días surgió el rumor que señala que Ferrari buscaría al inglés para ocupar el lugar de Fred, pero nadie del team lo confirmó.
“Creo que el hecho de que, 14 meses después de haberme retirado del deporte, todavía se hable de mí demuestra que aún hay interés. Quizás no era tan impopular”, dijo Horner. “Tengo la gran fortuna de poder permitirme el lujo de ser exigente. Si no hago nada, puedo vivir aquí el tiempo que me quede en este planeta y simplemente preocuparme por si va a llover y a reverdecer el césped o no. ¿Pero eso me va a satisfacer? No. Sigo sintiendo que hay otro baile. Y Toto necesita que le despeinen el pelo”, agregó. Toto es Wolff, con quien se gestó una gran rivalidad en los tiempos de luchas en pista de Mercedes y Red Bull. “Él lo está pasando bien mientras yo no estoy. ¿Para qué querría que volviera? Probablemente le voy a dar más problemas que nadie”.
