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¿Por qué los pilotos de Fórmula 1 escogen ciertos números para sus autos?

Con el triunfo del holandés Max Verstappen en el Gran Premio de Arabia Saudita, un monoplaza con el número uno volvió a ganar en Fórmula 1 después de poco más de ocho años y de nuevo fue un Red Bull, ya que el último antecedente era la victoria del alemán Sebastian Vettel en Brasil el 24 de noviembre de 2013, cuando competía para la empresa austriaca.

Después, el cambio de reglas de 2014 incluyó darle más libertad a los protagonistas para escoger el número para correr durante toda su trayectoria en la máxima categoría, siempre y cuando esté entre el 0 y el 99.

El 1 quedó reservado para quien se impusiera en el campeonato de pilotos y el germano lo conservó en esa primera campaña, pero no consiguió triunfos y luego, el británico Lewis Hamilton optó por quedarse con el 44 tras cada uno de sus seis títulos con Mercedes, mientras que el alemán Nico Rosberg, monarca en 2016, se retiró tras su conquista, por lo que ese dígito no apareció en la parrilla.

Sin embargo, tras obtener el título en noviembre, la escuadra austriaca y el propio volante de los Países Bajos decidieron devolver el 1 a las pistas de la máxima categoría, un número que nunca se fue de Red Bull, a pesar del dominio de los volantes de Mercedes.

“¿Cuántas veces tienes la oportunidad de cambiar? El uno es el mejor, así que para mí estaba claro que lo elegiría y espero que el 33 no regrese la próxima temporada”, señaló Verstappen, en referencia a la cifra que había utilizado desde su debut en el Gran Circo.

Las reglas en esta materia en F1 han evolucionado de la misma manera que las de los autos. En un principio eran asignados por los organizadores de las carreras, sin un orden en particular, por lo que incluso en eventos seguidos, el mismo auto podía tener un dígito distinto; esto también provocó que, por ejemplo, en el Gran Premio de Alemania de 1952, todos los autos comenzaran desde el 101 del Ferrari del italiano Alberto Ascari, hasta el 136 del BMW-Greifzu del local Rudolf Krause.

Hasta que en 1974 el serial asignó números consecutivos a los equipos, basado en la clasificación del año anterior y esos se mantuvieron durante mucho tiempo, con la excepción de quien era campeón, que podía tomar el 1 y su compañero el 2, por lo que los que perdían ese honor heredaban las cifras que dejaban los nuevos monarcas.

A pesar de ello, hubo casos como el de la italiana Lella Lombardi, quien lució el 208 en el Gran Premio de Gran Bretaña de 1974, ya que uno de sus patrocinadores era una estación de radio de Luxemburgo que se transmitía en esa frecuencia del FM.

Sin embargo, en 1996 esto se volvió a modificar y de nuevo el campeón y su coequipero utilizaban el 1 y el 2, pero a partir de ahí, las escuderías tomaban las cifras basadas en su clasificación en el campeonato de constructores anterior; esa fue la norma hasta que, en 2014, se decidió que los conductores podrían elegir su número.

Esa selección los acompañará durante toda su carrera en F1 y la conservarán incluso dos años a partir de su salida del serial; es decir, hasta el comienzo del 2024 nadie puede solicitar el 7 del finlandés Kimi Räikkönen, quien se retiró tras la campaña 2021. El único retirado es el 17 del francés Jules Bianchi, quien falleció tras el Gran Premio de Japón de 2014.

Esta nueva regla ha permitido que, por ejemplo, Hamilton haya preferido el 44, que tuvo en su primera competencia de kart a los ocho años y que era el mismo que tenía la placa del auto de su padre; el británico no quiso cambiar al 1 tras sus campeonatos porque según sus palabras, conservar el mismo dígito de su infancia le daba la sensación que todo volvía a empezar ante un nuevo calendario.

Cada integrante de la actual parrilla tiene sus propias razones para optar por esa cifra en su monoplaza, el también británico George Russell, compañero de Hamilton en Mercedes utiliza el 63 porque su hermano competía en un lugar cerrado de karting y al más rápido le otorgaban ese número, así que él siguió esa tradición.

El canadiense Nicholas Latifi, de Williams seleccionó el 6 al estar vinculado con su país y en especial con Toronto porque los códigos de teléfono de esa ciudad inician o terminan así, además ese lugar es nombrado de esa forma en una canción de su compatriota Drake.

Otros rinden tributo a sus ídolos, el australiano Daniel Ricciardo (McLaren) usa el 3 en honor al ex piloto estadounidense Dale Earnhardt, su compañero el británico Lando Norris eligió el 4 porque el motociclista italiano Valentino Rossi lucía el 46, mientras que el tailandés Alex Albon tomó el 23, por ser precisamente la mitad de la cifra del múltiple campeón de MotoGP.

También hay espacio para otros deportes, el mexicano Sergio Pérez ha llevado el 11 por el dorsal del delantero chileno Iván Zamorano en su paso por el América de la Liga Mexicana de futbol, mientras que el debutante chino de Alfa Romeo, Guanyu Zhou estrena el 24, en honor a la leyenda de la NBA, Kobe Bryant.

Otros lo vinculan con sus éxitos desde más jóvenes: el español Fernando Alonso de Alpine le da significado a su 14 porque cuando tenía 14 años, el 14 de julio ganó el campeonato mundial Junior de karts con el auto número 14, mientras que el alemán Sebastian Vettel (Aston Martin) comenzó a brillar con un monoplaza con el 5 y su compañero, el canadiense Lance Stroll se coronó con el 18 en la Fórmula 4 italiana.

Algunos tuvieron que ser creativos porque su primera opción ya estaba tomada, el alemán Mick Schumacher (Haas) tiene el 47 porque el 4 es su favorito y el 7 es la cantidad de títulos que ganó su padre Michael en F1, por ello se puede traducir como “por él”; el español Carlos Sainz (Ferrari) quería el 5, pero escogió por el 55 que además es similar a la combinación de la última letra de su nombre y la primera de su apellido.

Su compañero en Ferrari, el monegasco Charles Leclerc deseaba el 7, pero es de Räikkönen, entonces prefirió el 16 porque al sumarlos dan esa cifra; el finlandés Valtteri Bottas (Alfa Romeo) también lo quería y optó por tenerlo dos veces, con el 77, mientras que el japonés Yuki Tsunoda buscaba el 11, pero al ser de Checo, lo multiplicó por dos: 22, que también usó su compatriota Takuma Sato en 2006 y 2007, cuando todavía eran asignados.

Debido a esas reglas anteriores no es de sorprender que el número que más títulos ha ganado en la máxima categoría es el 1 que ahora no quiere soltar Verstappen, lo ha hecho en 15 ocasiones, le sigue el 5, con 10 coronas (la última con Vettel en 2010) y luego con seis están el 6 (el más reciente con Rosberg), el 2 (tres veces con el francés Alain Prost) y el 44 (todos de Hamilton).

En cuanto a los triunfos, el 1 es el que más tiene, al llegar a 182 con lo hecho por Max en Arabia Saudita, lo sigue el 5 con 144, luego el 2 con 83 y el 44 con 82 (el francés Maurice Trintignant ganó una vez en 1955 y el resto son de Hamilton) y completa los cinco primeros el 6, con 75.

Todas esas estadísticas están del lado de Verstappen y de Red Bull, que tras haber recuperado el 1 luego de ocho años no quieren entregarlo después de sólo una temporada y en cambio buscan ampliar la leyenda de un dígito con un significado mágico, más allá del automovilismo; por lo pronto, esa cifra ha vuelto a ganar en F1.