El despido de Graeme Lowdon y la llegada de Marcin Budkowski deben traer soluciones en la fiabilidad del auto y con ello certezas para el piloto mexicano.
Cadillac F1 encargó a Graeme Lowdon la creación, de la nada, de un equipo de Fórmula 1. El inglés lo consiguió y en menos de un año los monoplazas rodaban en las pistas en tiempo y forma. Hoy, Cadillac F1 tomó vuelo y dio una patada a Lowdon, quien fue despedido de su cargo como team principal y su lugar lo ocupará el polaco Marcin Budkowski.
Apenas 11 carreras bastaron para que el CEO del grupo TWG, Dan Towriss tomara la decisión de un cambio de liderazgo en la escudería más joven de la F1 y esto es apenas el inicio, vendrán muchos movimientos más.
¿Por qué relevar a Lowdon con Budkowski?
Cadillac empezó muy bien para ser un equipo nuevo. Puso dos autos en el Gran Premio de Melbourne y lo terminó con Sergio Pérez. Luego completaron los dos autos los Grandes Premios de China, Japón y Miami.
Desde el GP de Canadá hasta Hungría, siete carreras, Cadillac sufrió siete abandonos, cuatro de Bottas y tres de Pérez, todos por fallas técnicas, ningún choque o responsabilidad de los pilotos.
El monoplaza MAC-26 de Checo Pérez ha sido DNF en tres de los últimos cuatro eventos de la F1, dos de ellos por problemas de frenos y uno más de suspensión.
Evidentemente, el desarrollo de los autos Cadillac pasó de la eficiencia y el progreso, ya que se acercaban a la Q2 y circulaban cerca de los Williams, Haas y Audi, a una total falta de fiabilidad.
Había momentos bochornosos como la caída de los espejos o la pérdida de partes de la carrocería y, tal vez, no encontrar la solución del problema de frenos, algo que se presentó por primera vez en Mónaco, fue la gota que rebasó el vaso.
A decir de Towriss, en conferencia con los medios, la falta de fiabilidad es el mayor problema y por ello tomó la decisión, totalmente unilateral, de prescindir de Lowdon, sin mayor aviso ni plática. Un despido fulminante.
Las formas pueden parecer injustas; el procedimiento, brutal, pero en la F1 no hay contemplaciones y al hombre que construyó donde no había nada le enseñan la puerta de salida el mismo día que presentan a su sucesor.
La verdad es que el movimiento lo venía fraguando Towriss desde hace semanas, incluso era decisión tomada desde Silverstone, el mismo Budkowski reconoció que sostuvo varias charlas y reuniones con Towriss antes de aceptar el cargo. El único que no sabía era Lowdon.
Lowdon fue el mejor team principal disponible que pudo encontrar el proyecto de Cadillac, pero su currículo no era precisamente deslumbrante venía de Marussia, Virgin y Manor, equipos que nunca destacaron en la F1.
Así como Lowdon, a Cadillac llegaron los especialistas disponibles o recién egresados de universidades, lo que hubo a la mano. Ahora es que empiezan con Budkowski y la integración de Paul Monaghan el año próximo a construir un equipo con otra perspectiva.
Monaghan, jefe de ingeniería del auto en Red Bull, debe reforzar la vinculación entre el trabajo en la fábrica y la implementación de este en la pista.
Budkowski, un ingeniero con amplia trayectoria en puesto de técnicos en Prost, McLaren, Renault y Alpine, tiene el reto de hacer que los autos terminen las carreras e inmediatamente que escalen en la tabla de resultados. Tarea nada sencilla.
¿El despido de Lowdon afecta a Checo?
Para Checo Pérez, el cambio de team principal debe representar la promesa de un mejor auto, de que su retroalimentación se traduzca en actualizaciones que hagan que las perspectivas de Cadillac crezcan de ser el peor equipo, a habitar la media tabla.
Con la mejora masiva de Aston Martin, Cadillac F1 pasó a ser el colero general de la parrilla de la Máxima Categoría, algo que no habían sido en los primeros 10 GP’s, pero que en Hungría fue una posición lapidaria.
Pérez debe percibir que la cultura de supervivencia de Cadillac F1 y la incertidumbre al no poder solucionar el ducto de refrigeración de los frenos se soluciona tan pronto como después de Zandvoort, porque de lo contrario podrá escuchar con mayor atención los cánticos de las sirenas de otros equipos que pretenden llamarlo a sus filas.
Según Towriss, Cadillac F1 confía en poder retener a Checo Pérez en sus filas y que la relación y compromiso que tienen con el mexicano, pese más que el interés de escuderías como Williams, pero como hicieron ellos con Lowdon, Checo deberá tomar, sin sentimentalismos, la mejor decisión para su futuro.
En teoría, Budkowski cambiará la mentalidad del equipo y lo pondrá en camino de ser ganador. Así en una oración de 15 palabras parece algo fácil, pero en la F1 ser ganador es algo que, en los últimos 10 años, sólo pueden presumir Mercedes, Red Bull, McLaren y Ferrari. De ese tamaño es el torito que se ha aventado a lidiar el polaco.
Eso sí, Towriss reconoció que en la F1 todo puede pasar y no descartó del todo que un piloto nuevo se pueda agregar a las filas de Cadillac en 2027, específicamente cuando le nombraron al brasileño Rafael Camara.
Dijo, “no hay planes de cambiar de pilotos”, pero no se puede descartar nada. No sabemos si eso lo dijo porque el desempeño de Bottas no es el esperado o si porque teme que le ‘roben’ a Pérez.
Ahora, a todo esto, hay que sumarle los problemas legales y financieros del director general del grupo TWG, Mark Walter, pero es materia de otro análisis que verán por este espacio más adelante.
